¿Efectos de los incendios o problema estructural?

November 28, 2017
Un fuerte déficit de madera disponible para la industria se prevé en los próximos 5 años. Tras los incendios del verano, el director ejecutivo de Conaf, Aarón Cavieres, se refirió a la disminución de la oferta de madera, la que se derivaría tanto por la baja forestación que se ha producido a partir del año 2013 como a causa de los megaincendios, que tras su paso, quemaron más de medio millón de hectáreas, incluyendo 285 mil de plantaciones.
De acuerdo a Conaf, el promedio de forestación anual a partir del año 2012, es de 4.271 ha, mientras los siete años previos registran un promedio de 34.256. Apenas una octava parte. Sumado a eso, los incendios forestales también contribuyeron a alterar los inventarios de las plantaciones forestales afectando tanto a pymes como a la gran empresa, con incertidumbre en el abastecimiento de materia prima para el corto y mediano
plazo.
Fernando Raga, presidente de Corma, destacó que ya antes de los incendios de este verano “se registraba una situación de abastecimiento escaso para segmentos madereros Pyme. Esto se debe fundamentalmente que hace más de una década que la superficie planta da con pino no crece; y dentro de ella, el segmento de forestadores no integrados se ha ido cambiando a eucaliptus (por ser forestalmente más rentable), debiendo las empresas integradas compensar reforzando su superficie de pino para suministrar sus propias industrias hacia adelante en la cadena de valor.
De modo que el segmento abastecedor tradicional de pino de las Pymes madereras, los forestadores independientes, se ha ido reduciendo. Los grandes incendios del verano agravaron esta situación. La pérdida de al menos 200 mil hectáreas de plantaciones generará un menor abastecimiento potencial de pino de entre 3 y 4 millones de m3 anuales menos durante varios años, situación que sólo se irá compensando en el largo plazo, en la medida que vayan madurando las reforestaciones de las plantaciones dañadas.
El área más afectada será la región del Maule, donde se concentró la mitad de la pérdida de los grandes incendios, y donde se encuentra la mayor concentración de industria maderera Pyme, unas 250 instalaciones (varias de las cuales fueron también dañadas o destruidas por los incendios)”.
De la misma opinión es Iván Chamorro, gerente de asuntos corporativos de Arauco, que en una reciente entrevista a Lignum, destacó que es un problema a futuro “pues se producirá un incendio
frío en el sentido de que no va a haber llamas, pero sí falta de madera, puesto que se quemaron 200 mil hectáreas de plantaciones que, si somos capaces de reforestarlas, se van a demorar 20 años en crecer”. Chamorro destacó que por mucho tiempo va a haber poca disponibilidad de madera para toda la industria: “la grande, la chica y la mediana empresa, todos, de alguna forma, van a verse impactados. Es muy importante tener información para orientar a esos actores de la industria que tienen que tomar decisiones de inversión o productivas. También lo es impulsar, avanzar hacia una cadena productiva con nuevos usos de la madera. Dado que va a haber escasez de bosque, en vez de generar una presión sobre el recurso más escaso, es mejor que la industria transforme los productos primarios que se producen en los distintos aserraderos, convertirlos en productos de mayor valor agregado”, indicó el directivo de Arauco.
La previsión de una demanda en aumento hace que la mayoría de las organizaciones ligadas a la madera hayan solicitado la reposición de un instrumento de fomento, el que sin embargo, debe esperar a la implementación del servicio nacional forestal, ya que , como señaló Cavieres en varios medios de prensa, “es necesario tener una nueva ley de fomento para esos sectores, que permita que ellos replanten sus predios bajo otros estándares y de manera asociativa, para que puedan vender en conjunto, tengan economías de escala y generen más beneficios. Pero cualquier iniciativa que planteemos pasa por contar primero con el Servicio Nacional Forestal, proyecto de ley que está en primer trámite constitucional en la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados. El Tribunal Constitucional estableció en 2008 que no se le pueden entregar nuevas potestades a la Conaf hasta constituirla en servicio público”.
Fernando Raga, presidente de Corma, comentó al respecto que la desaparición de la ley de fomento forestal “para medianos y pequeños forestadores desde el 2012 se ha traducido en un nivel de forestación neta prácticamente nulo, dañando gravemente este segmento productivo y su cadena de
valor asociada: viveros, profesionales, contratistas, etcétera”, aunque indicó que este ítem afecta principalmente a la mediana y pequeña empresa, pero no agravó la situación para las empresas grandes, “pues éstas no utilizaban significativamente los instrumentos de fomento hace ya casi 20 años; el DL 701 expiró en 1997 y sus leyes continuado ras eran exclusivamente para medianos
y pequeños”, destacó Raga.
Así las cosas, ya había una merma en la producción de madera previo a los incendios, por lo que hay coincidencia de opiniones al respecto: se esperaba una situación de insuficiencia de madera en el mediano plazo, que a raíz de los incendios, se hace más precaria, ya que muchas plantaciones se quemaron íntegramente y estaban o en plena producción o a punto de entrar en producción.
Similar es la apreciación de Osvaldo Leiva, quien indica: “Madera ha faltado siempre; el problema mayor de los aserraderos pequeños es no tener su propio patrimonio, por lo que dependemos de lo que nos puedan vender los pequeños productores o lo que dejen las grandes empresas. Pero ciertamente, los incendios van a producir problemas de abastecimiento, pero de distinta forma según la región”.
El dirigente maderero y presidente de Pymemad Biobío, indicó que el mayor problema es para las regiones sexta, séptima y Biobío norte, las más afectadas por los incendios. Pero debido a los incendios y aunque parezca un contrasentido, hay madera. “Ahora, con los calores y la humedad, se empieza a manchar la madera y se empieza a perder. Por eso, puntualmente hoy, se puede decir que hay una sobreoferta, porque hay mucha madera; hay, gente que trata de aprovechar su bosque, porque no todo se quemó, pero el dueño del predio trata de cuadrar para volver a reforestar”, comenta Leiva, aunque agrega que la alegría de hoy puede ser la tristeza de mañana, “porque es la misma madera que debería estar disponible más adelante. Hoy estamos contentos, pero si miramos un poco más adelante, esto no es el agro, donde el resultado de una siembra puede verse en 6 meses. El sector forestal no puede reaccionar tan rápido, aquí tenemos que esperar de 20 a 25 años
para ver los efectos”, comentó.
Para el ingeniero forestal y timonel de Pymemad, además de la escasez de madera producida con el retiro de la bonificación forestal, hay un nuevo fenómeno, que guarda relación con los ciclos de rotación de las especies forestales. “El 98 % del aserrío es en base a pino insigne, porque es fácil de aserrear, tiene un mercado y está localizado en sectores de fácil acceso, mientras el 2 % apenas es de bosque nativo. Y frente a eso, el gran problema de Biobío es que está disminuyendo el pino en manos de particulares, que son nuestros principales abastecedores, porque el pino empieza a rendir a los 20 años, mientras un bosque de eucaliptos sólo necesita 12 años. Y un tercer problema es que muchos terrenos donde había plantaciones forestales se están dejando de forestar debido a la alta rentabilidad que están teniendo rubros frutícolas como el avellano europeo y todo eso va tensando la situación en materia de abastecimiento”.
En este escenario, el Instituto Forestal, Infor, anunció la ejecución de un proyecto que entregará datos de proyección de plantaciones de pino y eucaliptus para las regiones desde Valparaíso a Los Lagos, a fin de generar información sobre la oferta potencial de madera de plantaciones en pie para los próximos 50 años. El proyecto “Disponibilidad de madera de plantaciones de pino radiata y eucalipto”, cuenta con financiamiento de los ministerios de Agricultura y Economía y busca generar información sobre plantaciones de pino radiata, eucaliptus globulus y eucaliptus nitens, ubicadas entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos y así eliminar la incertidumbre que hoy existe sobre la oferta de madera para los próximos años, lo que es relevante para la toma de decisiones para propietarios de pymes forestales, en especial para aquellos que basan su abastecimiento en bosques de terceros, así como dis minuir la desinformación respecto del impacto de los incendios forestales en el verano 2017 y así conocer la nueva estructura de edades de las plantaciones que quedaron en las zonas afectadas por los incendios.
FUENTE: Revista Agroforestal

 

12 Revista Agroforestal • Oct – Nov 2017
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Revista
AGROFORESTAL
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Reportaje Forestal
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ductivas. También lo es impulsar, avan
zar hacia una cadena productiva con
nuevos usos de la madera. Dado que va
a haber escasez de bosque, en vez de
generar una presión sobre el recurso
más escaso, es mejor que la industria
transforme los productos primarios que
se producen en los distintos aserrade
ros, convertirlos en productos de mayor
valor agregado”, indicó el directivo de
Arauco.
La previsión de una demanda en
aumento hace que la mayoría de las or
ganizaciones ligadas a la madera hayan
solicitado la reposición de un instru
mento de fomento, el que sin embargo,
debe esperar a la implementación del
servicio nacional forestal, ya que , como
señaló Cavieres en varios medios de
prensa, “es necesario tener una nueva
ley de fomento para esos sectores, que
permita que ellos replanten sus predios
bajo otros estándares y de manera
asociativa, para que puedan vender en
conjunto, tengan economías de escala y
generen más beneficios. Pero cualquier
iniciativa que planteemos pasa por
contar primero con el Servicio Nacional
Forestal, proyecto de ley que está en
primer trámite constitucional en la co
misión de Agricultura de la Cámara de
Diputados. El Tribunal Constitucional
estableció en 2008 que no se le pueden
entregar nuevas potestades a la Conaf
hasta constituirla en servicio público”.
Fernando Raga, presidente de Corma,
comentó al respecto que la desapari
ción de la ley de fomento forestal “para
medianos y pequeños forestadores
desde el 2012 se ha traducido en un
nivel de forestación neta prácticamen
te nulo, dañando gravemente este
segmento productivo y su cadena de
valor asociada: viveros, profesionales,
contratistas, etcétera”, aunque indicó
que este ítem afecta principalmente a
la mediana y pequeña empresa, pero
no agravó la situación para las empre
sas grandes, “pues éstas no utilizaban
significativamente los instrumentos de
fomento hace ya casi 20 años; el DL 701
expiró en 1997 y sus leyes continuado
ras eran exclusivamente para medianos
y pequeños”, destacó Raga.
Así las cosas, ya había una merma en
la producción de madera previo a los
incendios, por lo que hay coincidencia
de opiniones al respecto: se espera
ba una situación de insuficiencia de
madera en el mediano plazo, que a raíz
de los incendios, se hace más precaria,
ya que muchas plantaciones se quema
ron íntegramente y estaban o en plena
producción o a punto de entrar en
producción.
Similar es la apreciación de Osval
do Leiva, quien indica: “Madera ha
faltado siempre; el problema mayor
de los aserraderos pequeños es no
tener su propio patrimonio, por lo que
dependemos de lo que nos puedan
vender los pequeños productores o
lo que dejen las grandes empresas.
Pero ciertamente, los incendios van a
producir problemas de abastecimiento,
pero de distinta forma según la región”.
El dirigente maderero y presidente de
Pymemad Biobío, indicó que el mayor
problema es para las regiones sexta,
séptima y Biobío norte, las más afecta
das por los incendios.
Pero debido a los incendios y aunque
parezca un contrasentido, hay madera.
“Ahora, con los calores y la humedad,
se empieza a manchar la madera y se
empieza a perder. Por eso, puntual
mente hoy, se puede decir que hay una
sobreoferta, porque hay mucha made
ra; hay, gente que trata de aprovechar
su bosque, porque no todo se quemó,
pero el dueño del predio trata de cua
drar para volver a reforestar”, comenta
Leiva, aunque agrega que la alegría de
hoy puede ser la tristeza de mañana,
“porque es la misma madera que debe
ría estar disponible más adelante. Hoy
estamos contentos, pero si miramos un
poco más adelante, esto no es el agro,
donde el resultado de una siembra pue
de verse en 6 meses. El sector forestal
no puede reaccionar tan rápido, aquí
tenemos que esperar de 20 a 25 años
para ver los efectos”, comentó.
Para el ingeniero forestal y timonel de
Pymemad, además de la escasez de
madera producida con el retiro de la
bonificación forestal, hay un nuevo
fenómeno, que guarda relación con
los ciclos de rotación de las especies
forestales. “El 98 % del aserrío es en
base a pino insigne, porque es fácil
de aserrear, tiene un mercado y está
localizado en sectores de fácil acceso,
mientras el 2 % apenas es de bosque
nativo. Y frente a eso, el gran problema
de Biobío es que está disminuyendo el
pino en manos de particulares, que son
nuestros principales abastecedores,
porque el pino empieza a rendir a los
20 años, mientras un bosque de euca
liptos sólo necesita 12 años. Y un tercer
problema es que muchos terrenos
donde había plantaciones forestales
se están dejando de forestar debido a
la alta rentabilidad que están teniendo
rubros frutícolas como el avellano euro
peo y todo eso va tensando la situación
en materia de abastecimiento”.
En este escenario, el Instituto Fo
restal, Infor, anunció la ejecución de
un proyecto que entregará datos de
proyección de plantaciones de pino
y eucaliptus para las regiones desde
Valparaíso a Los Lagos, a fin de generar
información sobre la oferta potencial
de madera de plantaciones en pie para
los próximos 50 años. El proyecto “Dis
ponibilidad de madera de plantaciones
de pino radiata y eucalipto”, cuenta con
financiamiento de los ministerios de
Agricultura y Economía y busca generar
información sobre plantaciones de pino
radiata, eucaliptus globulus y eucalip
tus nitens, ubicadas entre las regiones
de Valparaíso y Los Lagos y así eliminar
la incertidumbre que hoy existe sobre
la oferta de madera para los próximos
años, lo que es relevante para la toma
de decisiones para propietarios de
pymes forestales, en especial para
aquellos que basan su abastecimiento
en bosques de terceros, así como dis
minuir la desinformación respecto del
impacto de los incendios forestales en
el verano 2017 y así conocer la nueva
estructura de edades de las plantacio
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das por los incendios.

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